El calentamiento global tiene su correspondencia a escala local. Así, el cambio climático se reflejaba en una cumbre del Moncayo sin las nivosas canas y en unos almendros que adelantaban la floración. Pero a las templadas temperaturas uníamos una prolongada sequía que se inició en el ya lejano otoño.
Pero china chano vamos volviendo a la normalidad atmosférica. Hemos visto los primeros copos y el río ha dejado atrás este extraño estiaje más propio del verano. A los 70 litros caídos en enero se han sumado los 75 litros que llevamos hasta ahora en febrero. Estas precipitaciones han permitido recuperar los acuiferos agostados y el río Isuela ha multiplicado por siete su caudal a lo largo del pasado fin de semana.
Esta crecida ha llevado a que ahora sea necesario el uso de todoterreno para cruzar a cortar leña a la Umbría Baja pero el el sonido del río y el verdor de los bosques, bien compensa la espera hasta que vuelvan las aguas bajas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario