Vivencias y pensamientos sobre la ruralidad y la vida en el campo desde Purujosa pueblo casi deshabitado a la sombra del Moncayo.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Artículo: Propuestas para la mejora de un área deprimida: El Alto Isuela

Entono el mea culpa. Hace mucho tiempo que no abordamos una cuestión que pretendía ser un pilar de este blog: La despoblación. Además, también ha pasado mucho tiempo desde que analizamos el último artículo científico. Que mejor manera de subsanarlo que aunando ambos elementos reseñando un estudio sobre la despoblación en la cara Oculta del Moncayo. Me estoy refiriendo al trabajo: VV.AA. “Propuestas para la mejora de un área deprimida: El Alto Isuela” en Revista Turiaso, nº 4, Ed. Centro de Estudios Turiasonenses, Tarazona, 1983. Pp. 267 – 351.

Han pasado 28 años de la publicación de este amplio, extenso y documentado proyecto que abarcaba las localidades de Tierga, Trasobares, Calcena y Purujosa. En el mismo se estudiaban las características de la región (difícil topografía, carencia de servicios, debilidad de actividades económicas y muy escasa población) y se proponían unas líneas de actuación, acompañado todo ello por múltiples gráficas y mapas que sintetizaban la información. Particularmente relevante es el amplio apartado dedicado a la evolución demográfica.

La perspectiva que ofrece el tiempo transcurrido permite realizar comparaciones que resultan muy sugerentes. De hecho, sería una iniciativa muy loable el realizar una investigación similar, siguiendo la misma metodología, 30 años después, para saber que aspectos han cambiado desde entonces, tanto a mejor, como a peor. Es curioso releer el artículo y entresacar algunas ideas. Así, es significativo observar como se calificaba la situación de Purujosa como irrecuperable. Cito literalmente: “La desaparición del pueblo situado más al norte, Purujosa, es ya un hecho. En el momento en que redactamos estas líneas tan sólo tiene 3 habitantes. (…) ha sido en las dos últimas décadas cuando el pueblo se ha venido abajo totalmente, pues en 1960 entre pastores, leñadores y agricultores sumaban 118 trabajadores frente a los tres pastores que constan en la actualidad”.

En ese momento Purujosa no tenía recogida de basuras, las calles no estaban asfaltadas, no había servicio de agua, ni alumbrado público, ni señal de televisión. Parece un cuadro de finales de siglo XIX pero estamos hablando de 1983, el año en que yo nací. Todas estas carencias de servicios han sido subsanadas . Si bien es cierto que la perspectiva de futuro continua siendo desalentadora, abocado probablemente a lugar de segundas residencias, no es menos cierto que justo unos años después de realizar el trabajo, Purujosa evitaría su completo abandono con un proceso de retorno de antiguos pobladores jubilados.

En cuanto a las medidas de mejora propuestas se incidía en una diversificación económica. Un proyecto muy sugerente consistía en una especialización apícola (En Purujosa se han retomado estas actividades aunque con carácter minoritario – familiar) que tendría que ir acompañada de un programa de comercialización autónomo del conjunto de la producción de la zona. También se priorizaba la recreación y el turismo potenciando el senderismo, la pesca y la escalada. Transcurridos 30 años podemos afirmar que dichas potencialidades paisajísticas y naturales continúan muy infravaloradas.

El artículo se puede consultar en este enlace:
http://www.dpz.es/turismo/multimedia/no_editados_patronato/varios/turiaso/TuriasoIV-4.pdf

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