Vivencias y pensamientos sobre la ruralidad y la vida en el campo desde Purujosa pueblo casi deshabitado a la sombra del Moncayo.

domingo, 5 de abril de 2015

Semana Santa purjosana.

Purujosa es un magnífico campo base para multiples actividades. Estos días hemos combinando turismo cultural, de naturaleza y religioso. El primer día aprovechamos para visitar Soria, capital del Románico y de los poetas. En poco más de una hora desde el valle del Isuela es factible estar paseando a orillas del Duero hasta San Saturio leyendo poemas de Machado.

El segundo día aprovechamos para subir hasta la cima de un viejo conocido: El Pico Morrón (1730 m.). En el trayecto a través del GR-90 hasta el collado de las Estacas pudimos comprobar la fuerza erosiva del agua tras las últimas riadas: El barranco de la Umbría de Matialcalá normalmente seco, abandonó el badén hormigonado destrozando la pista. 

Se notaban las fechas vacacionales pues en el trayecto  coincidimos con una pareja en la Cueva de Cuartún, después con tres andarines en la fuente el Col (que todavía manaba agua por el "agujero") observando como la balsa ha desaparecido arrastrada por la corriente y ya en la cima con una cuadrilla de montañeros vascos que también ascendían desde Purujosa.

Decidimos volver por la altiplanicie de la Muela de Añón, asomándonos a los acantilados de su cara sur y descendiendo por Los Portillos para bordear su base hasta alcanzar uno de los lugares más espectaculares de todo el Parque Natural del Moncayo: La cueva de los Pilares con sus grandiosos arcos al modo de catedral pétrea. 

Y por último, para rematar la jornada, acercarnos al "Santo Entierro" en el silencio de la noche, a la luz de candelas y faroles, hasta la eremitica cueva de Nuestra Señora de Constantín. La semana Santa queda atrás.


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