Vivencias y pensamientos sobre la ruralidad y la vida en el campo desde Purujosa pueblo casi deshabitado a la sombra del Moncayo.

lunes, 28 de marzo de 2016

La llegada de la primavera.

Todavía se ven las últimas nieves colgadas en las paredes de la Muela de Añon, cuando empiezan a poblarse los calles de flores. La primavera ya ha llegado, el cambio de hora hace que podamos disfrutar de tardes primaverales.

De todas maneras, no nos engañemos, ya lo dice el refrán: "Marzo engañador, un día malo y otro peor". Anuncian nieves para mitad de semana. Habrá que volver a proteger los geranios. 
Días de fagüeñadas, que chipian pero mojan. Nubes volanderas que apenas hacen charcos pero que cubren las altas cumbres. Neblinas de humedad que invitan a secarse junto al hogar y escuchar canciones primaverales. Porque después de las nubes, siempre sale el sol.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Vídeo promocional DEWALT en las Peñas del Cabo.

Recientemente los compañeros del albergue de Calcena compartieron un vídeo promocional de la empresa Dewalt, especializada en herramientas mecanizadas de construcción, rodado en las paredes de escalada de las Peñas del Cabo. El anunció muestra la equipación de nuevas vías con los taladros eléctricos de la marca. Disfrutad de estos paisajes moncainos y observar el alto Isuela como solo lo pueden hacer los pajaros.... y los escaladores.

Grupo de escalada con herramientas DEWALT
A veces tu seguridad puede depender de la calidad de tus herramientas. Compartimos el vídeo del grupo de escalada "La cara oculta del Moncayo", Ellos confían en DEWALT. ¿Y vosotros? ¡Queremos ver vuestros vídeos y fotos!
Posted by DEWALT España on viernes, 11 de marzo de 2016

miércoles, 9 de marzo de 2016

De bosques y pueblos. Dos artículos sobre el mundo rural.

Vamos a compartir dos artículos que hemos leído a través del facebook de la Asociación rural Moncayo Vivo. Ambos están vinculados pues analizan posibles potencialidades del mundo rural.

El primer artículo (El valor terapéutico de los bosques) señala los beneficios médicos de realizar actividades en espacios naturales en óptimo estado de conservación. Desde combatir situaciones de ansiedad o estrés, a reforzar el sistema inmunitario general. Incluso hay experiencias piloto que demuestran las ventajas experimentadas en enfermos de fibromialgia al establecer vínculos con la naturaleza. 

La "medicina forestal" está muy extendida en otros países, y en algunos de ellos, como Japón, se han invertido grandes cantidades en investigación para demostrar el valor terapeutico de los bosques y se han incorporado esas terapias en la cartera pública.

El otro artículo lleva el sugerente tútulo de Cuando hay patrimonio natural y cultural pero no hay personas: El caso de las tierras del Moncayo. Se divide en dos partes. En primer lugar se analiza un programa de la Televisión autonómica de Castilla y León (que podemos visualizar) dedicado a los pueblos moncainos y donde aparecían diversas iniciativas turísticas pero también se constataba el abandono que sufren estos lugares.


En segundo lugar se comentaba el encuentro "¿Eres emprendedor? ¡Quieres cambiar tu vida? Ven a vivir a un pueblo", en donde participó nuestro amigo Diego del albergue de Calcena. Sin embargo, la autora relativiza dos de los posibles pilares del crecimiento rural: El teletrabajo ante las dificultades de las telecomunicaciones  y la revalorización agrícola por los problemas de competitividad del sector en el mundo globalizado, especialmente en aquellas zonas de montaña poco aptas para la agricultura intensiva.

En definitiva, dos lecturas que nos trasladan a los bosques y a los pueblos moncainos. 

martes, 1 de marzo de 2016

Ya no nieva como antes. Artículo de Beratón en "El Día de Soria"

Si, acabamos de dejar atrás un temporal, pero la primera nevada de consideración del invierno, ha llegado casi en primavera. De ahí el título de esta entrada, en la que vamos a transcribir la entrevista a Inocencio Crespo, vecino de Beratón, que ha sido publicada en el periódico El día de Soria. Y para acompañar el reportaje, una fotografía del Moncayo tomada por su hermano Pepe ayer y una foto de una gran nevada en la carretera de. Allá vamos:

En todo el invierno en Beratón, el pueblo más alto de la provincia de Soria a 1.391 metros de altitud, solo se ha acumulado un palmo de nieve. Hasta el momento, y ya termina febrero, el blanco no está formando parte del paisaje invernal. En la cumbre sí, el Moncayo se ve a lo lejos con sus picos cubiertos pero en las faldas ya es otra cosa permanecen los tonos  marrones y verdes típicos de estos parajes de montaña.  Tierra y árboles. Pedregales y cielo. Lejos quedan aquellos tiempos en los que el pequeño pueblo quedaba hasta una semana incomunicado por la nieve acumulada en la carretera de acceso. Uno de sus vecinos Inocencio Crespo  recuerda que en ocasiones se quedaban sin luz  y por tanto, «claro sin televisión ni radio, sólo teníamos nieve». Era el día de Reyes de 1968, él era pequeño. La carretera estaba totalmente cubierta. «Cogió mi padre el camión y a una decena de hombres y se pusieron a quitar la nieve de la calzada hasta la Cueva. Así pudimos ir a Borobia para ver la Cabalgata».  La carretera que llega hasta Beratón la asfaltaron en 1975 es desde entonces cuando pasan los quitanieves, antes eran «los camineros de la Diputación los que la limpiaban a Bellota, con palas, un trabajo muy duro».
Inocencio y su hermano Pepe son de los pocos vecinos  de mediana edad que ya van quedando en Beratón, sobre todo en el crudo invierno. En el buen tiempo, como en casi todos los pueblos de la provincia se llena de veraneantes que marcharon a las ciudades en busca de trabajo.  
 Otro recuerdo de infancia  en los gélidos inviernos a las faldas del Moncayo, es una bola de tres metros de alta. «Estábamos en la escuela y cayó una nevada de las gordas. Salimos todos los críos y empezamos a rodar una bola de nieve. Los hombres que estaban trabajando en la fragua salieron a ayudarnos. Era inmensa».  En los años 60 y principios de los 70 caían unos «nevazos tremendos, eras niño y la nieve te llegaba a la cintura». 
fechas clave. Las nevadas nunca han entendido ni respetado los meses en los que es más lógico que estén presentes,algunos años venían unas muy tardías. Inocencio Crespo fecha en el 6 de junio un temporal muy fuerte en la década de los 70; otro el día de San Isidro, en esa se acumuló un palmo; también el día de San José que «fuimos a hacer un tajón de leña, comenzó a nevar a las doce de la mañana y se pegó toda la santa tarde». 
 Anécdotas con nieve en el pueblo hay muchas como para escribir un libro. Sobre todo cuando llegaba andando Romualdo, el panadero de Ágreda,  pidiendo ayuda, que vinieran tres o cuatro hombres para traer el suministro porque la furgoneta se le había quedado atrapada en mitad de la carretera.  O en una ocasión que vino la Guardia Civil reclamando a los hombres del pueblo porque en el Moncayo se había estrellado una avioneta. Murieron todos los ocupantes. 
montañeros. En los últimos años, también ha sido frecuente encontrar a montañeros desorientados. Habían subido al Moncayo por la zona aragonesa y por el mal tiempo se habían perdido y aparecían en la vertiente soriana. El techo del Sistema Ibérico se ha caracterizado siempre por se muy traicionero con niebla.
Inocencio también recuerda aventuras en la carretera ya que desde el año 1989 vive en Ólvega y por motivos laborales se desplaza todos los días a su pueblo natal. «En ocasiones me he quedado tirado en la carretera, me he tenido que ir andando a Beratón durante una hora o más. Allí se quedaba el coche y luego volvía a por él al día siguiente para sacarlo con el tractor». 
A pesar de que no ha nevado como otros años. Los manantiales que brotan del Moncayo no están secos, ha sido un año muy lluvioso y el agua por el momento está asegurada para toda la comarca.

viernes, 19 de febrero de 2016

Capitalismo y medio ambiente: De lobos, hoteles (y minas)

A mis alumnos les explico como el capitalismo ve en el medio una fuente de recursos a transformar para obtener productos elaborados con los que satisfacer las necesidades humanas. El problema es que el modelo consumista por un lado hace que esas necesidades no paren de crecer al tiempo que el capitalismo propugna la maximización de beneficios para satisfacer esas necesidades consumistas crecientes. De este modo, se produce un desequilibrio, con la sobreexplotación de los recursos de este desarrollo insostenible en el que nos encontramos.

Digo esto porque recientemente dos noticias me han hecho reflexionar sobre la cuestión al tiempo que las he asociado con nuestras tierras moncainas. Por un lado, el acertado artículo En defensa del lobo donde tras el exterminio de la última manada de lobos del País Vasco, se nos advertía que esta situación “nos devuelve a los años setenta, en que la conservación de la naturaleza ni siquiera se consideraba relevante (…) un tiempo que creíamos superado por el cambio de percepción social sobre el medio ambiente pero (…) 36 años después de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente, el lobo vuelve a ser objeto de odio”.


De nuevo, nos encontramos ante intereses económicos particulares que se imponen al interés general. El lobby de la caza y sus vínculos políticos (recordemos la “Escopeta Nacional” de Berlanga) que observan en el lobo un lucrativo recurso a explotar para maximizar beneficios. Pero “El lobo es un patrimonio de nuestro país y su preservación es tan importante como la de la catedral de Burgos o el museo del Prado. ¿Alguien se imagina al gobierno subastando las obras del Prado? Pues eso quieren hacer con nuestros lobos”.

Tarde o temprano, si los perdigones no lo impiden, el lobo volverá a los montes del Moncayo. Las jóvenes manadas en expansión regresarán a los bosques de donde fueron exterminados. Debemos estar preparados para cuando llegue ese momento. No verlo como un problema, sino como una oportunidad: saber explotar este recurso turístico, garantizando su conservación con la compatibilidad de los usos pastoriles de nuestros montes. Recuperar el equilibrio natural que rompimos hace apenas un siglo. El ejemplo de Asturias con el oso debe guiar nuestros pasos para que en las noches moncainas y en los campos españoles se sigan oyendo los esquilos de las ovejas y los aullido del lobo.

Una de cal y otra de arena. Frente a la mala noticia de la persecución del lobo, la buena noticia de la sentencia que obliga a demoler el macrohotel de “El Algorróbico” en una virginal playa del cabo de Gata, tras una larga lucha social de más de una década.

Ya sabemos que este ha sido el país del pelotazo del ladrillo sobrexplotando nuestro litoral mediterráneo a base de recalificaciones urbanísticas que han sido el origen de buena parte de la corrupción que tenemos hoy en día. De nuevo, anteponer el máximo beneficio inmediato al equilibrio a largo plazo. Tal fue el afán lucrativo que ni el parque natural del Cabo de Gata, aquella isla virgen en medio de una costa desnaturalizada y humanizada, estaba libre del interés especulativo. A las constructoras no les importó incumplir la ley de costas, como siempre se había hecho en este país de caciques. A hechos consumados esperaban que los políticos (sobornados con sus puertas giratorias y comisiones) legislaran a posteriori a favor de los intereses de los grandes grupos de presión.


Pero por una vez se hizo justifica. David venció a Goliat y los tribunales han ordenado derribar aquel esqueleto de hormigón en medio de un parque natural en el que se pretendía privatizar una playa virgen para sus exclusivos clientes.

De nuevo, una noticia que me acerca hasta el Moncayo. Al igual que en el cabo de Gata, aquí también estamos viendo impotentes como las leyes se pliegan ante los intereses privados. Como los montes comunales se privatizan para beneficio de otro gran lobby, en este caso el de la minería. Otra vez, la destrucción de la naturaleza precisamente a las puertas de un lugar único por su riqueza natural. Se repite la misma historia, un espacio declarado Parque Natural para ser protegido pero ante los intereses del mercado, se antepone el beneficio cortoplacista al legado para las generaciones futuras. Pero el ejemplo de otras tierras, aquellas victorias imposibles, desde las Termopilas a Fuenteovejuna, deben guiarnos en nuestra lucha. Cuando se cumplen 500 años de la muerte de Cervantes, debemos ser más quijotescos que nunca y recordar aquella famosa frase apócrifa: “Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia”. 

martes, 16 de febrero de 2016

Llega el invierno.

El calentamiento global tiene su correspondencia a escala local. Así, el cambio climático se reflejaba en una cumbre del Moncayo sin las nivosas canas y en unos almendros que adelantaban la floración. Pero a las templadas temperaturas uníamos una prolongada sequía que se inició en el ya lejano otoño. 

Pero china chano vamos volviendo a la normalidad atmosférica. Hemos visto los primeros copos y el río ha dejado atrás este extraño estiaje más propio del verano. A los 70 litros caídos en enero se han sumado los 75 litros que llevamos hasta ahora en febrero.  Estas precipitaciones han permitido recuperar los acuiferos agostados y el río Isuela ha multiplicado por siete su caudal a lo largo del pasado fin de semana.

Esta crecida ha llevado a que ahora sea necesario el uso de todoterreno para cruzar a cortar leña a la Umbría Baja pero el el sonido del río y el verdor de los bosques, bien compensa la espera hasta que vuelvan las aguas bajas.

domingo, 14 de febrero de 2016

La vía ferrata Hipocrática en China Chano.

El anterior fin de semana, Mariano Navascués se acercó a Calcena para realizar la vía ferrata del Barranco de la Ujosa. Estamos ante un de los mayores atractivos turísticos de esta cara oculta del Moncayo. Una vía sencilla y corta pero que se complementa a la perfección con otras actividades del entorno (bicicleta de montaña, senderismo, escalada, etc.)

De hecho, una de las mejores experiencias que recuerdo en este valle del Isuela fue la multiactividad que organizamos con los amigos del club de montaña de Rodanas, realizando en la misma jornada el barranco de Valcongosto, la vía ferrata y una actividad de espeleología.

El programa no tiene desperdicio, resultando especialmente emotiva la introducción, donde Diego explica que la denominación de "Hipocrática" proviene de cuando el desaparecido Dr. Morandeira impulsó la realización del Máster de Medicina de Montaña en este entorno moncaino. 

Pero no adelanto más. Disfrutarlo vosotros mismos a través de este enlace: